Infierno grande
Planeta Argentina 1989 | 273 págs.
Contratapa de la primera edición (mayo de 1989) por Liliana Heker
Lo incisivo de sus observaciones, cierto peculiar sentido de la comicidad y una impiedad solapada le confieren a Infierno Grande su tono intransferible, su originalidad.
Pero el placer que provoca su lectura hay que rastrearlo sobre todo en una cosa: en la soltura con que estos diez cuentos están narrados.
Guillermo Martínez cuenta con la naturalidad y el desenfado con que podría hacerlo un autor clásico, pero leerlo no es tranquilizador; la derivación gradual de sus historias hacia la demencia, el absurdo, o un horror netamente contemporáneo, contrastan con el estilo calmo y hasta gozoso con que estas historias están narradas e instalan al lector en una realidad contradictoria y nada apacible.
Y no digo más. Se ytaya de un autor nuevo y valioso: descubrir sus claves, tratar de extrapolar su mundo, han de ser aventura y trabajo de cada lector.
Liliana Heker
Contratapa de la segunda edición (mayo de 2000)
Crímenes sin resolver, sombreros imprevistos, viejas decrépitas que bailan para demorar la muerte, jóvenes hipnotizados por mujeres violentamente sexuales, y la obstinación de un viaje cifrado en la suela del zapato. En Infierno grande todo sucede con “ese desacomodo fatal con que acaban por ocurrir los acontecimientos que más se aguardaron, con esa traidora naturalidad, con esa inconsistencia con que la realidad termina siempre torciendo las cosas”.
Tarjetitas de prostíbulo y desquiciadas fórmulas matemáticas se cruzan como contraseñas, y en la serenidad aparente de un pueblo chico hierve la metáfora de un país violentado.
Con humor contenido a punto de estallar, con una dosificación impecable del suspenso y un exasperado sentido de absurdidad ante los hechos más terribles, Guillermo Martínez consigue de un modo magistral que la literatura vuelva a nombrar el peso de lo “real” en la ficción.
Contratapa de la tercera edición (abril de 2006)
"En este panorama plagado de desaliento la edición de Infierno grande es desde ya una agradable excepción”. –Clarín
“Excelente la gradación narrativa… lo grotesco, lo existencial o las trampas de la imaginación se conjugan bajo un denominador común: una escritura fluida, con ramalazos histriónicos, que empujan a la perplejidad…” –La Nación
“Este sorprendente volumen de relatos no sólo corrobora la vitalidad de la nueva narrativa argentina sino su buena memoria y su sentido crítico. Uno de los aspectos más estimulantes de la obra lo constituye la originalidad del autor, quien ha sabido conservar su propia voz, prescindiendo de mentores literarios.” –Cambio 16
“Un interesantísimo primer libro de cuentos… Un imaginativo inventor de originales ficciones literarias.” –The Buenos Aires Herald